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ALFOMBRAS

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Preguntas frecuentes Dekoramarket

Una alfombra es un accesorio que puede cambiar la ambientación de tu casa. Además de ser decorativas, las alfombras tienen la función de proteger el suelo de tu hogar. Las alfombras se pueden utilizar en las zonas que tienen mayor tránsito, como el comedor y la sala de estar. Con ellas se logra un mayor confort y acogida en el espacio. Es importante que la alfombra sea de buena calidad para evitar suciedad y que no se desgaste con facilidad.

La alfombra también puede ser un buen complemento en los dormitorios para darle un toque rústico e industrial a la habitación sin perder su personalidad y manteniendo un estilo moderno. Lo más importante es que la elección de la alfombra no depende únicamente del gusto personal o de estilo del usuario, sino que también tiene que ver con la función que va a cumplir en el espacio donde se instale. Los colores y texturas de las alfombras se adaptan a cualquier estilo de decoración y pueden darle un toque personal a tu hogar. Así como las alfombras pueden ser un accesorio imprescindible para tu casa, también son ideales para el trabajo y la escuela.

Aportan calidez y comodidad: las alfombras son ideales si quieres darle calidez a tu hogar. Las personas que no tienen mucho espacio en sus casas también pueden beneficiarse con este tipo de productos porque, además de ser resistentes, pueden ocupar menos espacio que otras piezas decorativas.

No sólo una alfombra puede cambiar el aspecto de una habitación, sino que también te proporciona una incomparable sensación de confort. En primer lugar, es importante saber dónde colocar la alfombra en tu casa. Por ejemplo, si quieres decorar el comedor o la sala de estar con una alfombra, es mejor elegir una más grande para que se vean más acogedoras y espaciosas.

Para las habitaciones pequeñas es posible que parezcan incluso más pequeñas con una alfombra grande porque bloquean visualmente el resto de la habitación. Eso no significa que no puedas usarla allí, sólo necesitas elegir un modelo más pequeño y menos llamativo. Si tenemos poco espacio, será mejor elegir un diseño rectangular ya que su forma no ocupa mucho espacio y además podrás colocar varias alfombras sobre la misma para lograr un efecto más original y personalizado. Si queremos crear un ambiente más fresco y acogedor, sin duda, las alfombras de pelo de camello son las más indicadas. Al ser naturales, absorben el calor del suelo y dan sensación de confort y tranquilidad.

Los salones son el lugar ideal para colocar las alfombras. Con un diseño moderno o clásico, las alfombras hacen que los salones sean más acogedores y cálidos. Por supuesto, hay que estar consciente de la cantidad de uso que se le va a dar a este espacio. Si tienes invitados frecuentemente o quieres que tu salón sea el centro de atención de la casa, entonces no dudes en comprar un diseño moderno o clásico que combine con tu estilo.

En conclusión, es muy importante que tengas en cuenta el lugar donde lo vas a colocar para que no se vea como si fuera una pieza de decoración, sino que realmente se convierta en parte de la casa.

No sólo una alfombra puede cambiar el aspecto de una habitación, sino que también te proporciona una incomparable sensación de confort. En primer lugar, es importante saber dónde colocar la alfombra en tu casa. Por ejemplo, si quieres decorar el comedor o la sala de estar con una alfombra, es mejor elegir una más grande para que se vean más acogedoras y espaciosas.

La alfombra es una pieza de decoración y confort que no se puede dejar de lado en la decoración de nuestros hogares. La alfombra es un elemento muy estético, una pieza que nos permite darle un toque distinto a nuestras casas, ya sea como el centro de atención en las zonas de paso, como los rincones y más. Pero al igual que los muebles, las alfombras también necesitan mantenimiento para conservarlas en buen estado todo el tiempo.

Y es que no hay nada peor que llegar a tu casa y encontrarte con una alfombra sucia o manchada por el polvo o la salida de agua del baño o cocina. La mejor forma de limpiar una alfombra es con un aspirador de mano. Si la alfombra es muy grande, puedes usar una escoba o fregona para limpiar los rincones. Si tu alfombra tiene manchas o huellas de las botas, puedes usar el detergente en polvo para lavarropas y aplicarlo sobre la alfombra. A continuación, frota bien con un trapo húmedo.

Si tu alfombra está sucia, puedes usar un paño húmedo para secar la superficie y evitar que se seque demasiado cuando está húmeda. No uses lejía ni agua caliente como ingredientes para limpiar las alfombras ya que estos podrían dañar la fibra de la alfombra.

Dependiendo del material de tu alfombra tendrás que limpiarla de una manera distinta:

- Lana: sacude la alfombra hasta quitarle la suciedad y pasa el aspirador después. Retira el cepillo para no romper las fibras y frota con un trapo mojado con agua y jabón neutro.

- Algodón: se pueden meter en la lavadora siempre que se use un programa de agua fría o a mano sin centrifugado. Si es grande, cepíllala con agua con desengrasante y déjala secar al sol, a excepción de las persas que no se deben poner al sol para mantener los colores.

La alfombra es un elemento decorativo que puede ser muy importante en cualquier espacio. Una vez que has decidido la alfombra que quieres y la has comprado, es necesario saber cómo guardarla.

Alfombras de lana: Elige un lugar seco y claro, selecciona una superficie plana y sólida para el montaje de la alfombra y no coloques ningún objeto encima porque puede dañarse.

Alfombras de tapizado: No guardes la alfombra con el tapizado hacia arriba para evitar que se deforme o adquiera manchas. Guarda las dos caras del tapizado con cintas de plástico transparentes o bien con papel de periódico doblado hasta deshacerse sobre la cara superior.

De hecho, guardar incorrectamente una alfombra puede incluso influir en la aparición de hongos que deterioran los tejidos. Lo ideal es hacer un paquete donde a su vez guardemos la alfombra, como una bolsa, para que no entre humedad ni gérmenes externos. Pero solo si la hemos limpiado bien y quitado la humedad, porque de lo contrario tendremos un pequeño invernadero de bacterias.

Al enrollar la alfombra no debemos forzar ni siquiera el primer segmento que doblamos sobre sí mismo. No pasa nada porque quede un poco de aire dentro de la alfombra, y así los tejidos no se encontrarán presionados.

La alfombra es el complemento perfecto para cualquier hogar. Es un elemento que se puede utilizar en todos los estilos y que puede ir acompañado con otros muebles, como sillas o mesas.

Aunque la mayoría de las personas piensan que la alfombra es un elemento exclusivo de invierno, lo cierto es que este complemento se puede utilizar durante todo el año. Si bien es cierto que durante el invierno la alfombra ayuda a mantener los pies calientes, en verano también puede ser una buena opción para conservar el calor del suelo.

Es por ello por lo que muchos diseñadores de interiores aconsejan utilizar una alfombras en cualquier estancia del hogar. Es importante tener en cuenta que la alfombra ayuda a mantener los pies secos y calientes. Por lo tanto, si vives en un lugar con mucho frío o humedad, es buena idea instalar una alfombra antes de que llegue el invierno.

Si por el contrario eres de los que prefieren las temperaturas bajas, no hay ningún problema en colocar la alfombra después de las navidades.